El mundo de la abogacía ha entrado en el mercado libre. Ya de poco sirven ni tan siquiera las hojas de tarifas orientativas de los colegios profesionales. La competencia es encarnizada, con 90.000 despachos batiéndose el cobre en España.

Por otra parte, la sociedad vive inmersa en la digitalización de la vida social. Las redes sociales en España nos dejan un panorama como el que recogemos en la siguiente gráfica:

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  • El 93% de los españoles tienen perfil en al menos una red social
  • Alrededor de 13 millones de españoles son usuarios diarios de las redes sociales
  • Superamos la media de la Unión Europea en tasa de uso de Redes Sociales
  • 9 de cada 10 usuarios siguen a alguna/s marca en Redes Sociales
  • El 69 % de las consultas que hacen los clientes no son respondidas por no haber una persona designada para la tarea.

En España ya hay más móviles que españoles. Las aplicaciones más descargadas son Whatsapp, Facebook y Twitter. Estamos también por encima de la media europea en lectura de noticias, periódicos, blogs y revistas. Nuestro índice de clics en las noticias que vemos en nuestro muro de Facebook es muy superior al del resto de la UE.

Solo estamos a la cola en e-commerce o venta electrónica, pero al ser la materia del despacho un intangible, precisarse el contacto letrado-cliente y la hoja de encargo no es un obstáculo a tener en cuenta. (Informe e-España de Fundación Orange 2014).

PONIENDO TODO JUNTO

Si lo ponemos todo junto, una abogacía abierta al mercado libre en un país marcado por un uso preponderante de las Redes Sociales, parece claro que tenemos bien definida cuál es la batalla y cuál es el cuadrilátero. El premio siempre es el mismo: el cliente.

Es decir, que el despacho de abogados (y cualquier otro tipo de negocio) que aparezca en las Redes Sociales estará en medio de la sociedad misma.

Pero ojo, las redes sociales no son una plataforma para avasallar con mensajes publicitarios como puede ser la televisión, la radio, periódicos… No. Las redes sociales son la sociedad misma. Allí el ciudadano/cliente habla, opina, selecciona… Tiene poder y por eso nos gusta tanto y las usamos tanto.

En un spot televisivo podemos soltar claims (mal llamados eslóganes) rimbombantes como «Los mejores abogados a tu servicio» o «El único despacho con la solución a tus problemas» y quedarnos tan tranquilos. En las Redes Sociales no. En este medio alguien te preguntará por qué; otro querrá saber en qué basas tal afirmación; alguien de la competencia o algún cliente no muy contento añadirá sombras al post con algún comentario degradante…

No. En Redes Sociales el despacho (y cualquier otro tipo de negocio) se tiene que comunicar de otra forma. Tiene que aportar soluciones; ser útil; dar argumentos; explicar procesos; tutoriales… Tiene que dialogar con el cliente potencial.

Vale la pena recalcar entonces, que no se puede hablar en Redes Sociales como en otros soportes. Es un medio diferente. Un hábitat distinto que nos obliga a comportarnos de forma diferente. Igual que para esquiar no llevamos la misma ropa o equipamiento que para nadar.

5 CONSEJOS PARA OFRECER TU DESPACHO DE ABOGADOS EN REDES SOCIALES

Por todo lo expuesto, diremos que las Redes Sociales son un canal muy interesante para ofrecer los servicios de un despacho de abogados. Hay millones de personas usándolas de forma activa a diario. Simplemente no podemos olvidar que debemos aportar algún valor a lo que publicamos. No es una comunicación unilateral sino bidireccional o incluso multidireccional ya que pueden aparecer terceros en la conversación.

Un despacho de abogados que se quiera dar a conocer en las Redes Sociales debería seguir al menos esta 5 pautas:

  • SÉ PROFESIONAL. No mezclemos contenidos. Tus fotos de barbacoa, en la piscina o cenando no deben aparecer bajo las siglas del despacho, sino en tu muro particular. ¿Queremos amigos para ir de fiesta o clientes?
  • APORTA CONTENIDOS. Esta es fundamental y en ella fallan muchos despachos. Si tienes perfiles sociales y nunca publicas es peor que si no los tuvieras. Si siempre metes mensajes de venta explícita eres un spammer y si siempre dices lo mismo eres un pesado. Pero claro, si no tienes una web donde ir publicando nuevos consejos; reflexiones sobre sentencias; aclaraciones legales básicas… difícilmente podrás ser variado en Redes Sociales. Tus perfiles emanan de tu web. Una web que se va actualizando constantemente con contenidos interesantes = unas redes sociales actualizadas e interesantes para tu público potencial.
  • ENTIENDE PARA QUÉ TE PUEDEN SERVIR. Las redes sociales tienen una serie de factores que te pueden aportar al despacho:
    • LLEVAR TRÁFICO DE VISITANTES A TU WEB
    • DARTE A CONOCER EN GRANDES COMUNIDADES
    • SER UN CANAL DE CONTACTO INMEDIATO

Por lo tanto, no le pidas peras al olmo. Procura acompañar cada mensaje de un enlace a tu web. Redacta lo que publicas de forma que resulte atractivo e invite a leer más para ampliar información (¡en tu web!). Que cada mensaje sea una promesa de utilidad. Que el lector piense -si clicas aquí no vas a perder el tiempo-. Así es como lo debes hacer, buscando la conversión en cada mensaje. Y si no sabes o no tienes tiempo, tranquilo, para eso estamos los profesionales.

  • APRENDE A DISTINGUIRLAS. Tienes que saber qué te puede aportar cada una. Facebook y Twitter son mortales de necesidad. Google + indexa en el propio navegador lo que publiques en ella (cosa que no permite a Facebook). LinkedIN es vital si tu despacho es especialista en asesoría jurídica a empresas. Si solo es para particulares, también es interesante, pero vital si trabajas como abogado de empresas. Pinterest e Instagram no están de más como directorio de enlaces para la web (Google registrará enlaces a tu página desde un sitio más y bastante potente) pero no son recomendables para un despacho. Un despacho de abogados no es una empresa con una plástica hermosa y bella como un estudio de arquitectura; una tienda de mascotas, un restaurante, una firma de moda… Las imágenes que arroja la actividad diaria del abogado pueden ser: un señor redactando una demanda; una letrada antes de entrar a la sala… ¿Realmente eso merece ser fotografiado y compartido? Somos lo que somos y hacemos lo que hacemos. Definitivamente no. Las redes sociales de fotografía: Pinterest, Instagram, Flickr… no son para meter ahí contenidos jurídicos. No molestes a esa buena gente con tus servicios profesionales.
  • SÉ DINÁMICO y PROACTIVO. Si los últimos años está creciendo exponencialmente el volumen de visitas a Youtube, podemos inteligir (del latín leer entre líneas) que la gente prefiere ver y oir el contenido de utilidad antes que leerlo. ¿Qué tal si subes de vez en cuando algún vídeo de tu despacho? Intenta hacer encuestas sobre opiniones de tus usuarios en tu web, sobre noticias de actualidad a nivel jurídico, participa en conversaciones, grupos, opina… no solo propongas tu contenido y esperes a que la gente reaccione. Lánzate a usar todas las posibilidades que hay en las redes sociales. De esa forma, los usuarios entenderán que no estás allí solo para vender sino que eres un agente social más. Alguien que tiene algo que decir y ahora sí, por qué no, algo que vender.

abogados en redes sociales

CONCLUSIONES:

Si tienes un despacho de abogados, las redes sociales te interesan mucho como foro para anunciarte por el enorme uso que tienen en España
Debes hacerlo de la forma correcta. De lo contrario no es que no serán buenas, sino que serán activamente negativas.
Invertir en profesionales que las gestionen y en las propias plataformas es, para el 93% de los despachos que así lo hacen una excelente vía de comercialización.

¿Necesitas más consejos o ayuda para comercializar los servicios de tu despacho de abogados?

Álvaro Sánchez
Experto en Marketing Jurídico
Clipping Relaciones Públicas
hola@clippingrrpp.com