Hablar de transformación digital no es más que hablar de adaptarse al mercado actual. ¿Sabías que solo un 16% de los despachos en EEUU están digitalizados? ¿Sabías que en España esa cifra es de solo el 11%? Paradójicamente, el 80%-90% de las empresas reconoce que la transformación digital es decisiva para el rumbo de cualquier negocio dentro del nuevo mercado.

En el mercado legal, significa un cambio de paradigma: pasamos del abogado prestigioso sentado en su rimbombante sillón tras su escritorio caoba, que ponía una placa en el portal y solo tenía que esperar a que llamaran los clientes; al despacho digital, capaz de alcanzar cada día a miles de personas usando su presencia en Internet para resolver dudas, compartir consejos y casos de éxito… y atraer la atención de las personas que andan buscando un servicio legal desde su móvil o desde su la comodidad de su casa.

La transformación digital es una necesidad que se impone en el sector de la abogacía y que sin embargo no cumple ni un 15% de los despachos.

Para los no iniciados, llamamos transformación digital al proceso por el cual un despacho incorpora nuevas tecnologías y procesos digitales a su actividad, que le van a hacer ser más eficiente y adecuarse mejor al ecosistema de su mercado y por lo tanto, encontrar más clientes y destinar menos recursos para lograrlo. Dedicaré este post a darte 5 claves para que acometas esa transformación paso a paso.

1 – Analiza tu situación actual y define dónde quieres llegar

Tienes que tener un objetivo. La transformación digital no es una moda a la que te tienes que sumar para parecer un abogado «in, guay o de tendencia». Tú quieres hacer una transformación a digital en tu despacho por ejemplo para:

√ Tener más visibilidad y llegar a nuevos clientes.

√ Optimizar procesos de trabajo y hacerlos más eficientes.

√ Destacar frente a la competencia y mejorar tu posición en el mercado.

Con esos objetivos ya definidos, ya sabes dónde ir. Pero el navegador necesita saber de dónde partes para dibujar la ruta. Pregúntate ¿Cómo son los procesos de tu despacho? ¿Qué metodología de trabajo usa? ¿Qué herramientas se podrían implementar para hacerlo más eficiente (más resultados con menos recursos)?

2 – Traza un plan

Tienes que poder dividir el recorrido desde ese despacho clásico hasta el despacho digital en etapas. Elaborar un plan es indispensable. La primera con seguridad es una página web. Es tu casa digital. Las personas que buscan un servicio legal buscan primero en Internet. Nadie va a las Páginas Amarillas ni mucho menos a dar una vuelta a la calle a mirar portales y ver qué abogados hay. Miran en Google. En Google, están todos. Los que tienen web y los que no. Los que tienen web, salen antes porque aportan contenidos, reciben más visitas a cambio y el buscador considera que por lo tanto son más relevantes para los usuarios. Además en tu web, tienes la opción de decirle a esa persona que llevas casos como el suyo, dónde estás, cuánto cobras, por qué debería contratarte…

La segunda podría ser dotar a esa web de visitantes. Hacerla visible en Redes, en portales, en noticias, en medios, con correos electrónicos…

La tercera podría ser crear campañas de publicidad en Google Ads, Facebook Ads… aprovechando las enormes capacidades de segmentación de estas plataformas… Podemos apostar por el Inbound Marketing para captar nuevos seguidores, que nos dejen sus datos y podamos comunicarnos con ellos hasta que contraten nuestros servicios…

Y así sucesivamente ir escalando el modelo.

3 –  Involucrar al equipo

Esta parte es esencial. De arriba a abajo. Empezando por el director/es del despacho, hay que mentalizarse del cambio de paradigma que comentábamos y buscar a los profesionales que nos puedan guiar en ese cambio. Al equipo, hay que concienciarlo de la importancia de asimilar los cambios que se producirán en el método de trabajo, la relación con el cliente… Por ejemplo, si tenemos un chat online desde la web, la persona ocupada de responder las consultas que de allí vengan deberá ser aleccionada en su manejo; quién informar al especialista de marketing de casos resueltos, quién controlará las acciones de comerciales que se están desarrollando; enseñar a los letrados a usar la intranet o los canales de reporte al cliente que se hayan diseñado etc.

4 – Que repercuta en tu cliente

Todo esto de la transformación digital te tiene que llevar a beneficiar a tus clientes. Debes dar un mejor servicio a tus clientes a través del ámbito digital. Por ejemplo: una intranet donde consulten la evolución de sus expedientes cuando quieran con solo meter su usuario/clave en tu web; abrir un servicio de booking en la web y que ellos mismos vean las horas disponibles para citas y que reserven la que deseen; formularios para recopilar información relevante para su caso de forma ordenada; canales de atención al cliente vía mensajería whatsapp; automatismos para felicitarles por sus cumpleaños, Navidades… Hay mil posibilidades y cada despacho deberá evaluar las que más le convienen.

 

5 – Medir y actualizar

A diario, aparecen nuevas aplicaciones. Nuevas formas de organizar el trabajo, de compartir archivos, de relacionarte con los clientes… No podemos estancarnos. La era digital nos exige estar permanentemente aprendiendo nuevos conceptos, aplicándolos y evaluando su resultado.

Por eso siempre digo que la transformación digital del despacho, no es hacer una web, o abrir perfiles en las redes sociales. La transformación digital es una actitud de alerta permanente para descubrir qué novedades hay en el mercado de las que mi despacho se puede beneficiar para trabajar de forma más eficiente o para conseguir un mayor rendimiento comercial. Ya no es hablar de un cambio que se ha producido, sino de un permanente estado de cambio.

«Todo cambia. Lo único que permanece es el cambio»
Albert Einstein.

Álvaro Sánchez OliverosConsultor de Marketing Digital 

Consultor de Marketing Jurídico

Asesoramiento & Management

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