Los pequeños negocios están desapareciendo. ¿Cuántas veces hemos oído decir eso? Pues realmente habría que ponerlo bajo una lupa. Es cierto, existe el típico caso de enorme centro comercial que abre en una ciudad de tamaño medio y condena a la bancarrota a todos los pequeños negocios de la zona. Pero también es cierto que Internet se está llenando de pequeños negocios online: ecommerces, consultorías online, talleres y formación online; freelances, influencers, youtubers… todo esto son pequeños empresarios con pequeños volúmenes de negocio que están aflorando a diario. Por tanto ¿puede hablarse de una desaparición o debería hablarse de una reconversión?

En el ámbito digital, también existen enormes corporaciones y modestos negocios. No es lo mismo la tienda online que montas desde casa que Amazon. Pero lo cierto es que Internet puede beneficiar a las pequeñas empresas que están preparadas para adaptarse al cambio. Por ejemplo, en el ámbito offline, una pequeña tienda tradicional no puede ocupar un espacio dentro de un centro comercial porque no podrá hacer frente a los costes: alquiler; derramas promocionales y publicitarias del centro; tamaño de la tienda etc. Pero una pequeña tienda online puede vender en su propio dominio y colgar sus productos igualmente en Amazon, eBay, Aliexpress, WallaPop o allí donde quiera…

Por todo ello, más que nunca conviene estar preparados si tenemos un pequeño negocio. Os propongo analizar 4 maneras en las que Internet está transformando los pequeños negocios:

Un mercado más eficiente

Internet tiende a hacer que todos los mercados sean más “eficientes”. El fundador de eBay ideó la empresa porque era un coleccionista de dispensadores de dulces Pez y su entorno no incluía a suficientes personas de interés similar, así que pensó en un mercado donde la gente pudiera encontrar fácil este nicho. Ahora, eBay es el mejor conector para vendedores de artículos especializados (chaquetas Burberry vintage, tarjetas de béisbol etc.) para los compradores de estos productos especializados que de otra forma no podrían encontrarlos en su centro comercial o ámbito físico inmediato.

Rueda una expresión con frecuencia por el mundillo del marketing digital

Internet es excelente para conectar fabricantes de llaves inglesas con plomeros zurdos de todo el mundo

Resulta que la mayoría de pequeños negocios y de nuevos negocios se dedican al comercio especializado. Internet favorece esto muchísimo ya que permite encontrar enormes audiencias segmentadas como nunca antes había sido posible. Tiendas especializadas apoyadas por una buena estrategia de marketing digital (que las exponga justamente ante esa audiencia de nicho) pueden repercutir en cuantiosas ventas para negocios que apenas generar costes pasivos por ser online.

En Internet, nadie sabe que se trata de pequeños negocios

Aunque pueda sonar a tópico, cuando una persona llega a tu web no sabe quién eres. No sabe si tienes 10 empleados, 100 o ninguno. Pero lo grandioso de Internet, es que poco a poco y a medida que nos vamos acostumbrando a comprar online, nos da igual. En Internet, el cliente también es más eficiente. Va buscando una solución a su necesidad y busca información y precio. Si tu web resuelve esos dos insights (decisores de compra) le importará poco si tienes cientos de empleados a tu cargo o trabajas en pijama desde casa.

Eso sí, otro aspecto es la confianza que le merezca tu marca y aquí el diseño de la tienda online es absolutamente decisivo, pero eso es materia de otro artículo. De momento quédate con que tu web debe generar confianza a base de no tener errores, no tener mensajes equívocos, presentar bien a quienes están detrás, mostrarte conectable…

Otro tip importante que podemos dejar aquí, es el de comportarse de una manera adecuada al cambio. La web no puede ser una mera reproducción en digital del antiguo folleto del pequeño negocio cuando era una realidad física. Hay que invertir en contenidos, consiguiendo ser relevante para la audiencia de nicho que perseguimos. No hacerlo nos hunde a nivel marca y a nivel posicionamiento, lo cual es como no existir.

Internet ha cambiado la forma en que compramos

El sector de la informática lo sabe bien. Las técnicas de venta con las que llenaron de PCs los hogares de los años 80´y 90´ ya no funcionan. Tal vez Apple tiene mucha culpa de ello, en su viaje a conectar emocionalmente al cliente con sus aparatos. La gente ahora es de Apple como puede ser del Madrid o del Barça. Cuando comprabas un ordenador en los 80´ o 90´ibas a la marca a que te informaran. Ya no. Ahora sabemos mucho de dispositivos y antes de hacer cualquier compra buscamos el tópico en Google, leemos los mejores blogs, pedimos opinión en redes sociales a gente que no conocemos de nada pero está dispuesta a contarnos su experiencia, leemos valoraciones de producto… Cuando nos encaminamos a realizar la compra (de cualquier producto/servicio) sabemos casi tanto como quien la va a vender.

Si las marcas no entran en el cauce de ser quienes vuelcan y documentan esa información en la red, no van a estar en ese círculo de decisión. Si ese espacio de información lo ocupa una pequeña firma de manera constante, dedicada, sobresaliente, relevante, didáctica… se pondrá por delante de la mayor corporación del mundo si esta no acierta a hacerlo igual de bien.

Cambios en los flujos de contenidos

Internet favorece a la pequeña empresa porque le permite competir con la grande. Tiene mucho que ver el flujo del conocimiento. Supongamos que vendemos alojamientos en una casa rural en los Picos de Europa: un negocio familiar y pequeño. Si esa pequeña casa rural publica maravillosas fotografías en Instagram; motivadores posts en un blog contando experiencias y excursiones por la zona, testimonios de sus clientes… Si hacen un vídeo en Youtube para enseñar las bellezas de su paisaje… Las masas darán like, comentarán, compartirán —Mira qué bonito, podríamos ir este verano— es decir, la gente dará refrendo popular a esos contenidos. Los respaldará.

Si el mejor hotel de la zona, la más musculosa cadena hotelera allí asentada no mejora esos contenidos, por mucho que invierta no será tan “amada” por la comunidad.

 


 

Conclusiones: 

  • Las pequeñas empresas encuentran en Internet un espacio donde competir de tú a tú con las grandes referencias de su sector. Es un tablero nuevo, con unas reglas nuevas. Las fichas se reparten de nuevo.
  • Ahora bien, hay que saber jugar la partida. Si no se utiliza una buena estrategia de visibilidad ante tu público objetivo y de captación de atención y conversión de esta a compras, Internet no hará el trabajo por ti.

Si estás interesado en aprovechar lo que Internet, con el marketing digital puede ofrecer a tu negocio, tu PYME, tu start up… te dejo una guía didáctica gratuita que puedes descargar haciendo clic en este enlace.

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Álvaro Sánchez Oliveros

Especialista en Marketing Digital

alvaro@clippingrrpp.com